Liquidez de un bono
La liquidez de un bono describe qué tan fácil es comprarlo o venderlo rápidamente sin provocar un movimiento adverso en su precio. Un instrumento líquido se negocia con frecuencia, tiene diferenciales estrechos entre precios de compra y venta, y admite operaciones de tamaño relevante sin desplazar el mercado.
Entre los factores que influyen en la liquidez están el tamaño de la emisión, la antigüedad del instrumento (las emisiones recientes suelen negociarse más), la base de inversionistas y las condiciones generales del mercado. La liquidez no es estática: un mismo bono puede ser muy negociado en un período y volverse ilíquido en otro.
La liquidez importa para la valoración porque los bonos poco negociados carecen de precios de transacción recientes, lo que obliga a estimar su valor mediante modelos y curvas. Además, los inversionistas suelen exigir un rendimiento adicional —una prima de liquidez— por mantener instrumentos difíciles de vender.