Convexidad
La relación entre el precio de un bono y su rendimiento no es una línea recta, sino una curva. La convexidad cuantifica esa curvatura y complementa a la duración modificada, que solo captura la pendiente. Cuando las tasas se mueven de forma significativa, la aproximación lineal de la duración se queda corta, y la convexidad permite estimar el cambio de precio con mayor precisión.
Para un bono estándar sin opciones, la convexidad es positiva: el precio sube más cuando las tasas bajan de lo que cae cuando las tasas suben en la misma magnitud. Esta asimetría es favorable para el inversionista, por lo que, a igualdad de otras condiciones, se suele preferir instrumentos con mayor convexidad.
En la práctica, duración y convexidad se usan juntas para estimar el impacto de escenarios de tasas sobre el valor de un bono o de un portafolio, y son insumos habituales de las analíticas que acompañan a un vector de precios.