Precio limpio vs precio sucio
En los mercados de renta fija se distinguen dos formas de expresar el precio de un bono. El precio limpio (clean price) es el valor del bono sin considerar el interés que se ha acumulado desde el último pago de cupón. El precio sucio (dirty price) suma a ese precio limpio el interés corrido, es decir, la porción del cupón devengada hasta la fecha de la operación.
Los bonos suelen cotizarse en precio limpio porque este evoluciona de forma más suave: no presenta los saltos que ocurren cada vez que se paga un cupón. Sin embargo, la liquidación de una compraventa se realiza al precio sucio, ya que el comprador debe compensar al vendedor por el interés devengado durante el período en que este mantuvo el título.
La diferencia entre ambos precios crece a medida que avanza el período de cupón y se reinicia en cero justo después de cada pago. Comprender esta distinción es esencial para comparar precios publicados y montos efectivamente liquidados.